Dioses Oscuros:
Amari
Amari no representa solo el hambre del cuerpo, el alma también necesita alimento. Su boca no permanece cosida para silenciarlo sino para que su voz no queme el mundo. Es el equilibrio entre el hambre y la abundancia, la escasez deja de ser material y se vuelve espiritual. Personas, pueblos y civilizaciones enteras se devoran convencidas de que sobrevivir justifica cualquier cosa. Amari les muestra otro camino.
En Dioses Oscuros, Amari es la prueba de que el hambre más peligrosa no es la que sientes en el estómago, sino la que nace cuando se pierde la parte animal y te haces humano.