El Resurreccionista
Autor: E. B. Hudspeth
Editorial: Errata Naturae
Año de publicación: 2013 (ed. original) · edición española posterior
Género: Ficción ilustrada · Anatomía fantástica · Terror estético
Introducción
El Resurreccionista es un libro que parece haber sobrevivido a un laboratorio del siglo XIX. E. B. Hudspeth imagina la vida del excéntrico doctor Spencer Black, un anatomista brillante cuyo empeño es demostrar que criaturas mitológicas como sirenas, arpías o centauros existieron realmente como ramas perdidas de la evolución humana.
El libro combina biografía, fragmentos de diarios, cuadernos médicos y detalladas láminas anatómicas, creando la ilusión de una obra prohibida, rescatada de un archivo polvoriento. Su diseño es parte esencial de la experiencia: no solo se lee, se examina, se contempla, casi se disecciona.
Lo que me provocó como escritor
Como escritor, este libro me recordó que el diseño también puede contar historias. Hudspeth utiliza ilustraciones, notas, páginas envejecidas y registros ficticios para construir un relato que es tremendamente creíble.
La figura del doctor Black me llevó a reflexionar sobre la obsesión como fuerza creativa y destructiva. Su intento de encajar lo imposible dentro de la lógica científica habla de nuestra necesidad de explicar el mundo, incluso cuando la explicación no es posible.
Hay algo inquietante y hermoso en esa mezcla de rigor científico y delirio visionario que me empujó a replantearme nuevos formatos de narración, nuevas maneras de contar historias.
¿Lo recomiendo?
Sí, y especialmente a quienes disfrutan de las obras híbridas, los libros-objeto y la estética anatómica del siglo XIX. El Resurreccionista es una experiencia visual y narrativa fuera de lo común, ideal para lectores que buscan algo distinto, perturbador y cuidadosamente construido.
Un libro para mirar despacio y dejarse arrastrar por su atmósfera oscura. Un libro de culto para coleccionar, uno de los tesoros de tu biblioteca sin ninguna duda.
Ignacio Chavarría
Explorando libros. Escribiendo el mío.
