
Título: Cordillera por Marta del Riego Anta
Editorial: [Siruela, 2022]
Género: Novela contemporánea / narrativa literaria
Introducción
Cordillera es una historia oscura y arrolladora que transcurre en los puertos de la Cordillera Cantábrica. Una ópera trágica en la que tres atípicos héroes luchan por sobrevivir en un entorno hostil y, al mismo tiempo, de una belleza abrumadora. Como en las grandes obras clásicas, el coro parece cantar su destino inexorable hasta llevarnos a una catarsis final.
La autora nos ofrece una narración que es, a la vez, un viaje al interior de la naturaleza y una reflexión sobre nuestro lugar en ella. La novela indaga en uno de los grandes problemas de nuestro tiempo: el conflicto entre humanos y no humanos por el espacio vital, donde chocan las visiones de los conservacionistas y de los ganaderos, dos perspectivas que parecen irreconciliables.
Lo que me provocó como escritor
Leer Cordillera es como escuchar una ópera o una canción de la montaña: cada página vibra con un ritmo antiguo, con la voz profunda de la tierra que te habla y no puedes dejar de escuchar. La atmósfera que construye Marta del Riego es poderosa: resuena el latido del bosque, los lobos aúllan en la espesura y los rebaños cruzan las cañadas.
Lo que más me ha atrapado es esa convivencia entre lo humano y lo salvaje: la soledad que consume el deseo, la dureza de los pueblos escondidos, el carácter de sus gentes, los ecos de una vida siempre cerca de la tierra. Todo ello envuelto en un paisaje que es protagonista, testigo y juez. La novela logra que el lector sienta la montaña en los huesos, con sus silencios, sus sombras y su belleza abrumadora.
¿La recomiendo?
Sí, absolutamente. Cordillera es mucho más que una novela: es una experiencia literaria que se vive como un canto antiguo, como una tragedia que nos recuerda la fuerza de la naturaleza y la fragilidad de quienes habitamos en ella. La recomiendo a quienes disfrutan de una narrativa intensa, poética y profundamente humana, a los que quieran viajar a la Cordillera Cantábrica sin moverse de su sillón y escuchar, aunque sea por unas páginas, la voz eterna de la tierra.
Ignacio Chavarría
Explorando libros. Escribiendo el mío.