Diario de un escritor en marcha: primeras ventas, primeras reseñas (y lo que realmente significan)
Después de publicar un libro, llega un momento en que algo empieza a moverse; hay vida ahí fuera. Es un movimiento leve, pero se mueve; tienes una venta.
La primera venta
Un día entras a mirar y ves que hay una venta. Una. Y te quedas mirando la pantalla como si tuviera truco. Empiezan las preguntas: ¿Quién lo ha comprado? ¿De dónde ha salido? ¿Habrá leído la sinopsis, es por la portada o ha sido casualidad?
No lo sabes, pero alguien ha decidido pagar por algo que has escrito, y eso, aunque sea una sola persona, lo cambia todo.
Una sensación extraña
La primera venta no desata la euforia; es más bien una mezcla de varias sensaciones: ilusión, sorpresa, incredulidad. No es un “ya está, esto funciona”. Es más bien un “vale… esto existe ahí fuera”.
Las siguientes ventas
Continúa la espera, la expectación; a veces llega otra venta —si llega— de forma irregular. Un día hay una; luego pasan varios sin nada, después quizás aparece otra. No hay patrón claro y no sabes qué acción ha provocado cada resultado. Y ahí es fácil caer en la trampa de buscar explicaciones a todo.
La primera reseña
Un día tienes una reseña y aquí hay un cambio, porque una venta no dice mucho, pero una reseña es comunicación.
Según la lees, te crea cierta ansiedad, porque puede ser buena, o puede no serlo.
Cuando es buena
Si la primera reseña es positiva, el efecto es inmediato; alguien ha leído tu libro, lo ha terminado y ha decidido escribir algo sobre él.
No es solo que le haya gustado; es que ha querido decírtelo. Y eso tiene mucho peso.
Cuando no lo es tanto
Si la reseña es fría, o directamente negativa, también aprendes algo, porque entiendes que no todo lo que escribes le va a gustar a todo el mundo, y eso, aunque ya lo sepas en teoría, cambia cuando alguien te lo dice.
El error de pensar demasiado
Aquí es donde creo que más nos equivocamos: tendemos a pensar que pocas ventas indican que el libro no funciona, que una mala reseña dice que el libro es malo y una buena reseña es que todo está bien.
Y nada de eso es del todo cierto.
Lo que realmente significan
Con el tiempo estoy empezando a comprender que una venta significa que alguien ha confiado en ti; una reseña significa que alguien ha leído, que el libro ha provocado algo.
Nada más, y nada menos.
El peligro
Hay algo que conviene vigilar: la obsesión.
Mirar estadísticas cada día, refrescar páginas, buscar señales constantemente desgasta más que escribir. Deja de obsesionarte con los resultados y las ventas. Esto no va de picos, ni de momentos concretos; va de hacer comunidad, de interactuar con los lectores, de crear libros auténticos y no libros para vender.
Las ventas no definen nada, las reseñas tampoco, solo son parte del camino.
Conclusión
Cuando llega la primera venta o la primera reseña, no estás “triunfando”; estás empezando.
Gracias por seguir al otro lado.
Nos leemos en el siguiente capítulo.
Ignacio Chavarría
Escribiendo. Publicando. Entendiendo poco a poco.